El miedo es una emoción que estanca, pero ¿Por qué?

El no tomar acción tus nuestras metas, ya sean de negocio o de vida es porque no confías en ti misma ni en tu potencial.  Esa falta de confianza esta muy relacionada con tus miedos. Por ejemplo, el miedo a no poder lograr lo que te propones a tal punto que ni siquiera lo intentamos.

El miedo es una de las emociones más fuertes que tenemos porque nos puede llevar a paralizarnos o atacar.   Antes de catalogarlo como algo malo tenemos que entender que el miedo ha estado presente durante toda la historia de la humanidad ayudando a nuestra sobrevivencia.

Antes el miedo estaba relacionado con todo aquellos que nos podía atacar cuando vivíamos en la naturaleza.  Sin embargo, esta emoción no escapa de nuestro cuerpo hoy en día y nos lleva a reaccionar ante otras situaciones que relacionamos como “peligrosas”, muchas veces llevando a que nos detengamos o reaccionemos de forma impulsiva.

Sí, el miedo es una respuesta de nuestro cuerpo.

 

¿Por qué te afecta el miedo?

El miedo al peligro a los predadores lo hemos transformado a miedo al cambio, a lo que otros dirán, salir de la zona de confort, fracaso, éxito, hablar frente a cámaras o personas, entre otros.

socialPrimero: Somos seres sociales

El suponer exponernos ante las burlas, el fracaso o ser diferentes involucra ser rechazados por la sociedad en donde vivimos, alejándonos de las interacciones con otras personas, para vivir aislados.

Queremos vivir en sociedad, ser incluidos y aceptados.  Pero ese miedo al rechazo no nos deja desatar plenamente nuestro potencial ni mucho menos atrevernos a ser diferentes, porque lo diferente lo vemos como algo malo.  Hemos aprendido que ser diferente es malo, ya que culturalmente conectamos más con lo que pensamos es “igual a nosotras” o que nos va a ayudar a “subir nuestro estatus”.

 

controlarSegundo: El miedo como forma de control

El miedo también es una forma de control, es tomar lo que menos queremos perder para usarlo en nuestra contra.  Porque el miedo a perder también esta latente en nosotras, perder supone dejar de recibir algo que nos da gratificación, algo valioso e importante o dejar de tener algo que los demás puedan admirar en nosotras, o perder nuestra seguridad.

Por eso cuando perdemos un empleo nos sentimos tan mal y entramos en un duelo, porque es perder ese sentido de seguridad que es la base para poder manejarnos en la sociedad.

 

miedo aprendidoTercero:  Aprendizaje

En la mayoría de las sociedades se nos enseña que el miedo es una emoción negativa.  Se le ve como una debilidad, algo que puede ser usado en nuestra contra.  Cuando realmente el miedo es una emoción, una reacción de nuestro cuerpo que podemos aprender a gestionar para usarla a nuestro favor o dejar que fluya en contra.

Expresar que tenemos miedo es símbolo de debilidad solo cuando dejas que te controle.  Cuando tú decides usarlo en tu propia contra.    Expresar tus miedos es una invitación que te haces a ti misma a explorarlo y aprender de ellos, a conocerte y crecer.

Nuestra respuesta ante el miedo suele ser automática, sin embargo, hay momentos en donde no asociamos el miedo con lo que sentimos o experimentamos.

Por ejemplo, podemos tener reaccionas agresivas o pasivas ante situaciones que catalogamos como “atemorizantes” como gritar u ofender a una persona que nos está haciendo un comentario con el que nos sentimos intimidados.  También podemos encoger nuestro cuerpo y hablar en voz baja frente a una cámara o el público porque nos sentimos inseguras frente a las personas.

 

¿Qué puedo hacer para superar mis miedos?

Para poder avanzar es importante que aprendamos a abrazar nuestros miedos y para ello aprender a:

  1. Hay que reconocer que tenemos miedo.  Conocer que te esta diciendo tu cuerpo y esa voz tuya.  Aprender a distinguir cuales son esas situaciones que percibimos como atemorizantes y como experimentamos esa emoción.
  2. Entender de donde viene o de donde lo hemos aprendido.  Hay miedos que se aprenden, que hemos escuchado desde pequeñas.  Por ejemplo, a que van a decir las otras personas, porque se nos enseño que es malo estar en boca de otras personas.  También tenemos que ver si es un miedo que hemos aprendido por alguna situación.
  3. Comenzar a hacernos preguntas. Comenzar a preguntarnos realmente que nos da miedo.   Aquí nos vamos a dar cuenta de las fantasías que creamos en torno a situaciones o a lo que los demás pueden pensar o no.  Te voy a dar una noticia, las personas que te rodean no piensan tanto en tus éxitos y fracasos como crees que lo hacen.  Aquí también tenemos que empezar a cuestionar si ese miedo realmente nos está ayudando o no.
  4. Evaluar escenarios.  ¿Qué es lo mejor y lo peor que puede pasar?  Dependiendo del grado de miedo que nos de la situación, el poder revisar escenarios nos permite ver que las cosas no son tan graves como pensamos, y también nos abre la oportunidad de evaluar opciones, crear planes para tomar acción.
  5. Tomar pasos de acción pequeños.  Si hay algo que nos da miedo es importante que nuestros pasos de acción sean uno a la vez.  No forzarnos de inmediato a quitar el miedo de razón, no.  Sino que con cada paso pueda ir revisando el aprendizaje que me deja esta situación y pueda apreciar y vivir esta transformación.

 

Si sientes que el miedo no te esta dejando pasar a la acción y te mantiene estancada, déjame un comentario en el blog o contáctame directo desde este enlace https://bit.ly/3afVacM para ayudarte a salir del estancamiento y lograr tus metas con tu vida, negocio o carrera.

 

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