Cynthia Tulipano

Eso solía decírmelo todos los días mientras estaba trabajando en el mundo corporativo.  Y pasaba algo curioso cada vez que lo decía, lo que pasaba era NADA.  

Porque con solo verbalizar que queremos un cambio no es suficiente, con ello manifestamos nuestra intención, y después de ello debemos de pasar a la acción.

¿Cómo sé que ya es momento de un cambio?

  • Hay insatisfacción en una o varias áreas de tu vida.
  • Sientes que siempre haces lo mismo.
  • Ya no encuentras placer en las actividades que realizas.
  • Llega el fin de semana y quieres que pase lento.
  • Sientes la semana pesada y eterna.
  • Con frecuencia sales de tu casa cuando aún no amanece y regresas cuando ya es de noche.
  • Tu familia y amigos te dicen que ya casi no te ven.
  • Dejas alma, vida y corazón en tu trabajo y aun así te sientes vacía.
  • Hay un sinsabor constante en tu vida que enmascaras con otras actividades.
  • Nunca tienes tiempo, ni para ti.

Estas son tan solo algunas de las situaciones más comunes. Llega un momento en que nos damos cuenta que la vida nos esta viviendo y no nosotros a ella. En donde ya no disfrutamos del tiempo libre porque estamos atrapados pensando en todos los pendientes de la oficina.

Si te sientes identificada déjame decirte que no estás sola.  

¿Cómo podemos comenzar a hacer cambios en nuestra vida?

  1. Revisando bien la situación:

Con esto hago referencia a que debemos de estar claros y totalmente conscientes con lo que está pasando en nuestra vida.  ¿Qué aspectos queremos cambiar     y por qué?  ¿Cuál es la intención última que queremos alcanzar?

Algunas formas para identificar la situación que nos incomoda:

  • ¿Estoy insatisfecha con la empresa, la posición, el departamento, las tareas o el clima laboral? ​
  • ¿Cuál es mi actitud frente a esa situación?
  • ¿Estoy adoptando una actitud de víctima o estoy haciendo algo al respecto?
  • ¿Qué está bajo mi control en este momento?
  1.  Encontrar recursos:

Básicamente es determinar que tengo a nivel personal que me puede ayudar a manejar la situación.  En este aspecto entra todo: habilidades, intereses, valores, creencias, herramientas, conocimientos, actitud, etc.

  1.  Buscar ayuda.

La ayuda no puede ser de cualquiera.  Busca ayuda de una persona que pueda ver la situación desde un punto de vista de observador, sin emitir juicios u opiniones y te ayude a verlo desde esa perspectiva.  

Esta es una de las partes más complicadas, porque solemos engancharnos con las historias de los demás.  Ideal para esto, una amiga/o que sabes te va a decir la cruda verdad o si buscas ayuda profesional, que es lo ideal, puedes ser la de un coach o psicóloga.

¿Ya estas lista para un cambio en tu vida?

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